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La viajera

El calor de un abrazo.

El calor de un abrazo.

Camina o deambula ,pero no te quedes parado.

Aquí, hay muchos rincones en los que descansar del fuerte calor. Y también hay caminos, que llegan a la salida.

-No tengo miedo a la oscuridad, si estoy contigo.

-Ahora, me siento más fuerte, más vivo.

Esas fueron sus palabras, dentro del laberinto.

Pero cada uno sabe, lo que le llevó a él, y cada cual, es el único que posee la llave, para salir del mismo.

Aunque en algunas ocasiones, la roben y la tiren al mar, ahí, es cuando se complica todo.

Nos sentamos en un rincón, por el que entra un rayo de luz. Y vemos pasar a nuestros amigos, que nos saludan, y nos sonríen.

Es, como si se hubieran acostumbrado a este mundo de tinieblas, y empezaran a estar felices, viviendo en las sombras.

Ellos siguen a la deriva ,pero no paran de andar, a veces en círculos, y otras hacía atrás.

Conozco ese caminar, lo llevo demasiado a la práctica. Sin embargo, ahora es diferente, al menos en estos momentos.

No quiero acabr mirándome al espejo cada mañana, y preguntarme quién puñetas soy, que coño hago aquí.

No,no quiero llegar a eso.

Quiero que me duela el corazón, y el alma. Aunque a veces el dolor, sea insoportable.

No quiero quedarme anestesiada ante la vida. Pero reconozco, que en estos momentos eso es lo que hago, o al menos, es lo que intento hacer.

Ahora, prefiero quedarme aquí junto a él, y que descansemos.

El, ya lleva demasiado tiempo en el fondo ,y ha perdido la esperanza, y casi la visión, pero aún le queda algo de fuerza.

Yo, también necesito descansar. Hace días que no duermo bién,y me pesa cada paso que doy.

Intenté subir a lo más alto, y eso me produjo más cansancio del que ya tenía.Pués cuando me quedaba pococ para llegar, las tempestades

me empujaron de nuevo, y me llevaron golpe a golpe hacia la nada.

Mientras, el arrastrar de los pasos es lo único que oímos. Y poco a poco, empezamos a quedarnos dormidos.

Aquí el cuerpo es el que manda, y descansamos cuando estamos agotados. Lejos, quedan los horarios y el tiempo.

Y mis ojos empiezan a cerrarse...

-Paseo entre naranjos vestidos de azahares, y me he embriagado del olor de la dama de noche.

Me he vuelto a perder entre sus brazos, y he escuchado esa voz, que tantas veces me llama y no la encuentro.

Empiezo a correr semidesnuda entre las gentes. Busco refugio, pero está demasiado lejos.

Casi llorando sigo corriendo. Me encuentro con caras conocidas, que hace años no veía,e intento llegar a algún lugar.

Asustada miro hacia todos lados,algunos se vuelven a mirar, otros murmuran, y otros ni siquiera ven.

Después caigo por el precipico. Pero mis alas no estaban, las habían quemado. Y yo caía, hacía el abismo.

Ese abismo, al que tantas veces me había asomado.

Me despertó mi propio grito,cuando estba a punto de estrellarme.

Y entonces, sentí el calor de su abrazo.

Mi querido amigo, me tenía abrazada con todas sus fuerzas.

Casi llorando, con la respiración entrecortada, me recosté sobre su pecho, y sin decirnos nada, estuvimos así largo rato.

A veces las palabras sobran.

Solo un abrazo, una caricia en el pelo, y un decir, tranquila no estás sola, son suficientes, para dejar de sentir miedo.

En la nada, no hay ni dolor, ni esperanza... Y eso, es lo que me duele de estar aquí abajo.

Sé que son momentos, y que los superaré. Pero cada vez, me siento más débil cuando caigo.

Si no fuera por su sonrisa, por sus ojos llenos de vida. Tal vez haría mucho, que hubiera muerto.

Si no fuera por sus caricias,por sus besos de amor en la noche,por sus palabras calladas. Tal vez, no hubiera podido resistirlo.

Sigo abrazada a mi querido amigo. Y él, me vuelve a sonreir, y casi sin mover los labios, me dice:

- Lo conseguiremos querida amiga, no lo dudes. Y esta vez, subiré contigo.

- Descansa, y cuando vuelvas a abrir los ojos, nos pondremos en marcha hacia algún lugar.

2 comentarios

laviajera -

Gracias sak por tus palabras.
No sé si seré todo pasión,pero me pregunto, si no será mejor precindir de ella,de que sirve?,a veces determinadas maneras de ser te pueden hacer daño.
Tendré que ir aprendiendo, a que las cosas me resbalen, y no me lleguen tan adentro. Todo es proponérselo.
Espero que la vida no tarde en sonreirte, te deseo lo mejor.
Un fuerte abrazo.
Gracias por venir.

Sakkarah -

No, seguro que no te quedas anestesiada, porque eres todo pasión.

Me alegra leerte.

Muchos besos.